jueves, 7 de marzo de 2013

Comprinas y regalos

Había estado retrasando el momento, por aquello de no adelantarme mucho, y, a pesar de haber entrado en infinidad de tiendas y haber fisgoneado por ahí las cosinas tan ideales de la muerte que había para bebés, no me había decidido por comprar todavía nada para Nerea. Primero, porque quería esperar a pasar el primer trimestre, después porque quise esperar a hacer la amniocentesis y confirmar que todo estaba bien, y, al final, también porque prefería saber ya si era niño o niña. Pero una vez superadas las tres cosas, ¡¡¡ya no me pude resistir!!! Podía haber esperado un poco más (al tercer trimestre, quizás), pero la tentación era enorme y, qué leches, mi fuerza de voluntad inexistente, sobre todo si pasas por el imperio de Amancio y te encuentras la ropa de bebés regalada al final de las rebajas. Repito: regalada. El problema es que lo que estaba rebajado era otoño/invierno, y Nerea nacerá en julio, así que ni corta ni perezosa, y dispuesta a saciar mis ganas de comprarle cosinas y encima ahorrarme una pasta en el futuro, le compré las cosas de talla 6 meses, para que le sirvan el otoño que viene...






Y estas fueron mis adquisiciones otoñales (todo muy combinable, como podéis observar, jeje): vestidinos (me la como sólo de imaginarla con ellos), chaquetinas de punto y un par de pantaloninos cortos (decir ya shorts en un bebé me parece un poco mucho). Para que comprendáis mi debilidad os diré que los vestidos me costaron entre 3'99 y 5'99 €, las chaquetinas, 3'99 €, y los pantaloninos, 2'99 €!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Hasta Miguel lo comprendió y me dio permiso para volver a por más, pero ya le avisé de que lo había dejado todo limpio (lo que era mono, claro, cosas feuchas sí quedaban, jaja). Total, que por 30 eurillos de nada compré lo que en temporada hubieran sido casi 200 €, no me digas... Amancio, si hicieras esas rebajas con la ropa de adultos... ejem...

Pero no sólo de compritas vive Nerea, no, porque ya nos están haciendo más regalinos: 

- Unos playerinos de Adidas fúcsias que son una pasada. No tengo foto de los nuestros porque están en casa de los abuelos, pero son así (bueno, no, ¡los de Nerea son más guapos!):




- Sus primeros bodys (tan chiquitinos... y el de la ranita con el gorrito, ¡genial!):







- Y la joya de la corona, por lo laborioso, es un conjunto hecho a mano por la hermana de una amiga que es una ARTISTA, porque no se puede decir de otra manera, y no sé como no se dedica a ésto, si con lo que cuestan estas cosas y la mano que tiene, estaría forrada; saldría en la lista de Forbes, por lo menos (o eso merecería, jeje). Sólo de imaginarme a Nerea con esa capotina se me cae la baba. La pena de estas cosas es que les sirvan tan poco tiempo... todavía no nació la peque y ya me quejo de lo rápido que crece, aaayyy... :)



Sólo puedo dar las GRACIAS por haberos acordado de Nerea.

Pues esto es todo por hoy, ¿creéis que es pronto para comprar cosas al bebé? ¿Cuándo empezasteis vosotras a hacer las primeras compras?

Hasta el próximo post!!

martes, 5 de marzo de 2013

El cochecito/azo


Nunca. Repito: NUNCA me hubiera podido imaginar lo dificilísimo que es escoger sillita para el bebé. Ayer iba yo paseando y se me ocurrió entrar en una tienda de puericultura (que, en vez de a niños, a mí esa palabra me suena a plantas o a pies), para informarme un poco de cómo está el tema de los cochecitos para el bebé. En buena hora tuve yo tan intrépida idea…

Y es que yo pensaba que llegabas allí, mirabas el precio y escogías el más barato que fuera medianamente agradable a la vista. Punto. Pero resulta que no, que es mucho más complicado que eso. Cuando le dije a la dependienta que no tenía ni idea de nada, ni habíamos mirado todavía, ni conocía marcas, modelos o precios, me miró ya con cara de “agárrate” y empezó a enseñarme todos las sillitas y capazos de la tienda mientras hablaba sin parar de todas las cosas que debía tener en cuenta para comprar el cochecito.

Lo primero que aprendí es que ahora no compras un carricoche o una sillita, no: ahora lo que se compran son Tríos, que quiere decir que, con el mismo chasis, te venden el capazo, la silla de paseo y el huevo para el coche (lo llaman Grupo 0) en el mismo Pack. Osea, ésto:




Una vez que concluyó que necesitábamos un Trío, porque no tenemos ninguna de las tres cosas empezó lo bueno: el capazo lo necesitas para los primeros meses de vida del niño en los que tiene que ir tumbado porque todavía no tiene fuerza suficiente para ir sentado y, además, va durmiendo casi todo el tiempo, así que más o menos hasta los 5 meses va en el capazo; el huevo (Grupo 0) lo puedes llevar desde que nace el bebé tanto en la silla de paseo, como en el coche como asiento de seguridad, de tal forma que del chasis de la silla lo fijas al coche y no tienes que levantar al bebé; y, la silla de paseo, pues es la sillita de toda la vida en la que el niño irá desde que deje el capazo hasta más o menos los 4 años (o cuando tú tengas a bien dejar de cargar con la silla y obligarle a ir andando). Pero debes tener en cuenta si el capazo sirve para adaptarlo al coche, si sirve como cuna de viaje, qué tipo de colchón lleva, cuánto pesa, si las fundas se pueden lavar, si viene con la burbuja para proteger de la lluvia, si lo quieres de un color u otro, si el grupo 0 le sirve hasta los 9, 12, 18 meses, o si te merece la pena pasar del huevo y poner directamente una silla del coche que le sirva unos cuantos años, si la silla es reclinable, si tiene 3, 4 ó 5 posiciones, si se puede tumbar, si tiene reposapiés fijo o regulable, si trae capota, si puedes ponerla mirando a los papis o en el sentido de la marcha, o es de un solo sentido, si quieres que sea alta o baja, horrible (que las hay) o mona, si trae cesta y bolsa, mosquitera, sombrilla, cinturones de seguridad, arnés, si el manillar va unido o separado, cuánto ocupa, cuánto pesa,  si te va a caber en el maletero, en el ascensor, por la puerta de casa, si se pliega en forma de libro o de paraguas (allí tuve a la buena mujer monta y desmonta sillas para enseñarme lo apañadas que quedaban plegadas), si tiene memoria de la última postura del bebé (muy fuerte ésto), si los frenos van en el manillar o en las ruedas…




Ay, las ruedas. Eso sí que fue ya el no va más. Resulta que las ruedas del coche (así lo llamaba ella) pueden ser grandes o pequeñas, todas del mismo tamaño o diferentes, hinchables o no, de las que pinchan o no (resulta que hay ruedas de sillitas que pinchan, sólo faltaba tener que llevar gato y rueda de repuesto), fijas o giratorias, dobles o sencillas, pueden ser tres, cuatro o más, pueden tener amortiguación o no, pueden servir sólo para asfalto, o servir también para el campo, incluso algunas para la playa, y pueden girar mejor o peor (por lo que estuve dando paseos por la tienda).

Vaya sudores me entraban según la iba escuchando… Pero al final mis conclusiones fueron que quería una silla que pesara poco (me dejó pasear una muy mona, no digo que no, pero que de lo que pesaba no la podía mover del sitio, y claro, me dije, si ya me cuesta llevar la silla sola, imagínate con la niña ahí cuando pese 12 kilos, va a tener que bajarse para ayudarme a empujar y al final, es tontería); total, lo dicho, una que pese muuuy poco, que ocupe muuuy poco también y que las ruedas no pinchen, pofavó (es que no me digas…). Así que con mi selección de sillas ligeras hecha, se dispuso a decirme los precios. Cuando la señora puericultora me dijo lo que costaban los tríos, os prometo que pensé que me estaba queriendo traspasar la tienda: “no mire, que no vengo por lo del traspaso, que sólo quiero saber lo que cuesta la silla…”, o eso, o la mujer tanto llamar a la sillita coche, me estaba vendiendo un Ford Focus. Vamos, que salí de allí con la cabeza como una cesta piescos y llorando porque soy pobre y voy a tener que ponerle a Nerea unos patines y un cordel, tan chiquitina, prubitina mía… :D




Mamis del mundo, ¿cómo os las arreglasteis para escoger silla? ¿Hay que hacer algún cursillo? Ya me decís, a ver si salimos de ésta. ¡¡Un besín!!

domingo, 3 de marzo de 2013

Semana 20

Ya estoy en la mitad de mi embarazo y ahora, sí que sí, se nota que estoy embarazada. Ya no hay quien disimule esta panza que me está saliendo. 


Os pongo una foto de este fin de semana, aclarando que la barriga no es tanta como se ve en la foto, con las capas de ropa que llevo y el abrigo aparenta más pero, aunque ya se nota bastante, no es tan exagerado.


En esta semana Nerea ya mide unos 22 cm aproximadamente (¡es enorme!), desde la cabeza a los pies y ya tiene completamente la forma que tendrá cuando nazca. Los próximos meses y hasta el parto, lo único que debe hacer es crecer y engordar, llegando casi a triplicar su tamaño actual. Ahora mismo, para que os hagáis una idea, ella es del tamaño de una berenjena y el útero del tamaño de un melón. Además el útero ya llega hasta el ombligo, de ahí que haya crecido tanto últimamente la tripa.




Ya tiene desarrollados sus sentidos y percibe los estímulos del exterior, además su cerebro ahora tiene 30.000 millones de neuronas y sus ovarios diminutos ya tienen óvulos microscópicos. También le está saliendo ya el pelo de la cabecina y se le han formado las cejas y las pestañas. Se sigue moviendo mucho y practica acciones necesarias que debe desarrollar cuando nazca como respirar (entrena el diafragma) y tragar (traga líquido amniótico: "Nerea, caca!"). Su piel que antes era transparente ya va formando diferentes capas. 

En cuanto a mí, como veis, la tripa me crece por momentos y noto la piel súper tirante; eso es porque de ahora en adelante no parará de crecer hasta el momento del parto. Os prometo que por las noches casi puedo notar como crece, y efectivamente cada mañana la veo más grande, así que os imaginaréis que estoy todo el día untándome de cremas para evitar las estrías (¡de momento voy librando!). A Nerea todavía la siento muy de vez en cuando y es una sensación muy suave, como un burbujeo o algo así, pero espero ir sintiéndola cada vez más y que también su papi pueda notar sus pataditas. Pero he leído que en esta etapa son unos dormilones y duermen unas 18 - 20 horas al día, así que como la voy a sentir, si está todo el día sopa...
Me despido ya por hoy, hasta el próximo post, un besín.