Hace unas semanas os hablé del Triple Screening o Test
combinado para detectar posibles anomalías en el feto. Como ya os adelanté en
ese post, si el triple test arroja una probabilidad de 1/270 o inferior de que
el bebé pueda venir con alguna alteración genética o cromosómica te dan la
opción (muy recomendada en esos casos) de que te hagas una amniocentesis. Lo
mismo aconsejan si la madre es mayor de 35 años, al ser mayor el riesgo.
Pues bien, nuestro Test cominado daba como resultado una
probabilidad de 1/540. Esto quiere decir que si yo me quedara embarazada 540
veces, de todas ellas, una el bebé vendría con alguna enfermedad genética o
alguna alteración cromosómica. Estábamos obviamente
bastante por encima de lo que se considera la zona de riesgo. Pero dentro de
nuestros resultados del Triple Screening nos salían todos los parámetros
perfectos, menos uno: una de las hormonas que miran nos salía justo en el
límite de la normalidad. Bien, pero muy cerca de ese límite, lo que hacía que a
pesar de la excelente medida del pliegue nucal del bebé, de no tener
antecedentes familiares y de mi edad (29 años), nos bajara la probabilidad a
ese 1/540 (en lugar de un 1/1000 o 1/3000, por, ejemplo, que sería un resultado
más acorde con mi edad). El resultado de ello fue que el ordenador, al
situarnos lejos de la zona de peligro nos diagnosticara un riesgo bajo de que
el bebé pudiera venir mal y por tanto no recomendaba ninguna prueba añadida,
pero el ginecólogo, en vista de que esa hormona estaba cercana al límite, nos
ofreció la posibilidad de realizar la amniocentesis, para que nos quedáramos
tranquilos.
La verdad es que no nos llevó ni un minuto confirmarle allí
mismo que la haríamos, porque ya que te la ofrecen, mejor salir de dudas que
quedarte pensando en ello hasta el final del embarazo. Por supuesto, nos avisó
de los riesgos que tiene esta técnica, como es su deber, pero hoy en día, la
verdad es que son casi inexistentes.
Este lunes me hice la prueba y quiero hablaros de ella
porque sé que hay un poco de desconocimiento en la gente que no la ha pasado,
que fue lo que me ocurrió a mí, de forma que se le tiene mucho miedo (yo lloré
cuando la mencionó el ginecólogo, no os digo más, jaja) para lo que luego de
verdad es y el bajísimo riesgo que tiene actualmente.
La amniocentesis, al contrario que el Test combinado, es una
intervención invasiva porque consiste en la extracción de líquido amniótico de
la bolsa en la que se encuentra el bebé y, lógicamente, para hacer esa
extracción, necesitan pinchar el útero introduciendo una aguja con la que
extraen el líquido necesario. De ahí que te adviertan de los posibles riesgos
(como cualquier intervención, no pueden darte una seguridad del 100% de que
todo saldrá bien, que también tienen que cubrirse las espaldas), de que se rasgue
la bolsa, se pinche al niño o se escape el líquido amniótico produciendo un
aborto. Hace unos años el riesgo de aborto era de un 1%, pero en la actualidad
ese riesgo es inferior al 0’2% y debo decir que desde que supe que me la haría
he hablado con mucha gente que se la hizo y nadie tuvo ningún problema ni nadie
conoce a nadie (ni siquiera una vecina que tiene una amiga que conoce a una
mujer que…) que haya tenido ningún problema con la prueba. Incluso he hablado
con gente que, a pesar de tener los resultados muy positivos y no ofrecérsela
si quiera el ginecólogo, pidieron hacerla por conocer a personas que no la
hicieron al tener una probabilidad de 1/1000, y luego tuvieron un bebé con
síndrome de Down. Porque al final, por pequeña que sea, la posibilidad siempre
está ahí, y la amniocentesis, hoy por hoy, es la única prueba que existe que
arroja un resultado 100 % fiable en la detección de cualquier patología
genética que pueda padecer el niño.
Una vez aclarado esto, os cuento mi experiencia al hacerme
la prueba. Mi experiencia es que es mucho más molesto estar una hora y media en
la sala de espera del hospital que la prueba en sí, jaja. Yo del pinchazo ni me
enteré. Te hacen una ecografía para comprobar donde está situado el bebé en
todo momento y cuando más o menos ven que está tranquilo y no se mueve mucho, y
ven un hueco, te hacen la punción en la barriga hasta el útero con una
aguja larguíiiiiiisima (sólo duele
verla, no que te pinchen) y en unos segundos extraen el líquido y sacan la aguja sin que
casi te des ni cuenta. La aguja es muy fina y prácticamente no sientes nada
cuando te pinchan, al menos ese fue mi caso. Se nota bastante más la aguja de
una extracción o análisis de sangre. ¡Palabra!
Ahora viene el rollo: Para asegurarse que la punción cierra
bien y no te pasas haciendo esfuerzos, debes estar 24 horas en reposo absoluto
y 2 días más de reposo relativo. Vamos, que tienes que estar 3 días encerrada
en casa, lo que viene a ser un coñazo, no nos engañemos. Por suerte los 3 días
ya han pasado y hoy ya estoy haciendo vida normal, ¡¡bien!!
En cuanto a los resultados, lo normal es que tarden unas 3
semanas porque tienen que hacer el cultivo del líquido extraído, pero pueden
hacerte un test rápido de 48 horas que ya descarta las enfermedades más
comunes, como el Síndrome de Down, de tal forma que si ya tienes bien ese
primer resultado, el resto de anomalías es muy improbable que den positivo. En nuestro
caso, como lo único que querían mirar era esa hormona (dichosa y puñetera), nos
pidieron el test rápido, así que mañana tendremos los resultados.
La amnio también nos ha servido para confirmar que,
efectivamente, ¡¡es una muñequina!! Así que no ha aparecido churrina de última
hora (ya me extrañaba a mí), jaja, y queda reafirmado que tendremos una niña
(nena para Miguel, que ya está pensando en la recortada que va a necesitar
cuando empiecen a interesarle los chicos, fíjate tú en lo primero que piensa el
padre, jaja…).
En fin, que espero que este post sirva para tranquilizar a
todas aquellas futuras mamis que reciban la recomendación de hacerse la amniocentesis y
estén un poco asustadas sobre la prueba. De verdad, no es nada. En serio: nada.
A mí hasta me decepcionó, si me apuras, jaja… No os preocupéis porque, además,
es genial poder descartar ya a estas alturas del embarazo más de 20 patologías
que puedes saber al 100 % que tu bebé no padecerá.
Vaya rollísimo que os eché hoy. No me lo tengáis en cuenta,
que llevo 3 días metida en casa. ¡¡Un besín!!


