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martes, 1 de diciembre de 2015

DIY: Calendario de adviento

Después de un parón blogueril que no sé si habéis notado -básicamente porque desde que soy madre trabajadora no es que me dedique a actualizar como una loca, así que no os culpo-, os traigo una actualización rápida para mostraros un DIY navideño fácil y resultón: vuestro propio Calendario de Adviento.

Lo cierto es que había visto ya por todas las tiendas todos los calendarios de adviento habidos y por haber, y no acababa de convencerme ninguno. Corrijo: no acababa de convencerme ninguno que costara algo que estaba dispuesta a pagar, que monisiteces en el mercado hay, y muchas, pero tampoco era plan de que tuviéramos que vender un riñón del Cangués en el mercado negro para ampliar nuestras tradiciones navideñas.

Así que la opción que me quedaba era ponerme manos a la obra para hacer nuestro propio calendario, que fuera baratobarato, decorativo y resultón. Y con esa idea me planté en los chinos (sí, hijos míos, en los chinos buscando inspiración, que allí hay de todo, hasta lo que no existe, ellos ya lo tienen, a 60 céntimos) y con cuatro cositas que encontré por allí me decidí por hacer el calendario que os enseño.

Necesitamos unos sobres blancos, rotulador, cordón rojo y blanco, y unas minipinzas de madera. Si yo fuera una súper madre apañada en condiciones, habría decorado las pinzas yo misma, pero como sólo llego a madre superviviente del montón, hice trampa y encontré las pinzas directamente decoradas en la tienda y me parecieron tan chulas que me las llevé directamente y me ahorré trabajo extra. 

Y la verdad es que el proceso no os lo explico porque es tan obvio y tan sencillo que lo mejor es que directamente os enseñe las fotos, en las que aparece una emocionada Cachorrina que ayudó activamente en el proceso intentando despegar el fieltro de las pinzas, haciendo pelotas con los sobres y escondiendo por toda la casa el cordón blanco y rojo, lo que hizo que nuestro sencillo Do it yourself nos llevara algo así como un mes.











Una vez listo, ya sólo queda rellenarlo de sorpresas: chuches, chocolate, minijuguetes, planes para hacer juntos o ideas para jugar... ¡lo que se os acurra!

Espero que me contéis si vosotr@s también os animáis con el Calendario de Adviento. ¡Gracias por seguir ahí!

viernes, 6 de junio de 2014

Deco: La habitación de la Cachorrina

Cuando una se queda embarazada, una de las cosas en las que empieza a pensar es en cómo decorar la habitación del nuevo miembro de la familia. En mi caso busqué inspiración e ideas hasta que tuve más o menos claro cómo quería que fuese su habitación. Sin embargo, la cruda realidad hace que tengas que adaptar esas ideas a la situación de cada momento, que en nuestro caso se tradujo en mudanzas, con s, que terminaron en nuestra Isla hace 3 meses en un piso alquilado. 

Al no ser una casa en propiedad y estar en un piso que sabemos no será la vivienda familiar definitiva, ni siquiera si estaremos mucho tiempo porque como queramos hermanitos tendremos que buscar uno más grande a corto-medio plazo, hace que quieras que tu peque tenga una habitación infantil bonita, pero que a la vez no requiera ni obra, ni mucho desembolso económico. Vamos, que quieres que la habitación te quede hecha una monisitez pero versión muy, pero que muy, low cost. Y eso hicimos con la habitación de la Cachorrina. Os quiero enseñar algunas fotos, para que veáis que sin gastarse prácticamente nada puedes apañar la habitación para darle los toques infantiles justos (los juguetes ya aportan bastante, jaja) y algunos DIY.

Primero, os quiero enseñar el antes y el después de una sencillísima cómoda de Ikea simplemente cambiándole los tiradores y añadiendo dos tonterías para convertirla en una cómoda cambiador para bebés la mar de barata, que es de lo que se trata. 


 Antes


Escogimos la cajonera modelo Koppang de Ikea, porque era la que tenía las medidas que mejor se adaptaban para colocar el cambiador de la Cachorrina encima. Le cambiamos los tiradores por unos divinos de Zara Home con forma de nubes rosas, y una, que es una sentimental, le añadió los soportes de los globos con los que la familia recibió a la Cachorrina a la salida del hospital :)
Una vez colocado el cambiador, utilicé el primer cajón para meter una cesta con pañales y productos de aseo, y ya tenía mi cómoda-cambiador sin gastarme un dineral en comprar uno específico para bebés. Con la ventaja de que a medida que la Cachorrina crezca puede dejar de ser una cómoda infantil en un periquete.

Despues




                                   

Además, como en la pared ya había colocado un aplique que quedaría justo encima del cambiador, le colgué del mismo un móvil de fieltro DIY para que se entretuviera mirándolo al cambiarle los pañales a la Cachorrina. Aunque ahora como es una bestia parda, intenta lanzarse a por él y se lo va a cargar el día menos pensado (el móvil y el aplique, claro). También aproveché el fieltro para decorar el armario empotrado que tenía la habitación y darle también un toquecillo infantil.


En cuanto a los colores de la habitación, ya os había comentado cuando os mostraba fotos de habitaciones inspiradoras, que a mí me gustaba más el colorido y no ceñirme a sólo dos o tres colores, así que partiendo del blanco y rosa como base -porque es lo que abunda-, después lleva de todo, lo que nos permitió dejar la pared pintada del color que venía con el piso (estaba recién pintada y era tontería volver a pintar). Eso que ahorramos, ¡ea!

Además, como el suelo es de mármol, bastante frío, pusimos una alfombra de pelo de oveja falsísimo (imitación de Ikea) y una alfombra puzzle de Pocoyó (me encantó por los colores) para que la Cachorrina jugara tirada en el suelo a gusto y que nos sirviera de base cuando le montamos la piscina de bolas. Por lo demás, todo son juguetes guardados en el cubo de almacenaje de Ikea, la cesta, debajo de la cuna y lo más aparatoso en el armario... Que la habitación es chiquitina y hay que hacer milagros porque esté medio ordenada.



 








Y vosotr@s, ¿pudistéis decorar al gusto la habitación de vuestros cachorros? Hasta el próximo post :)

martes, 28 de mayo de 2013

DIY: Cojín de lactancia

Ayer ya os comentaba en el blog que me parecía necesario para la alimentación del recién nacido un cojín de lactancia que nos facilite la tarea de amamantar al bebé o de darle el biberón.



Investigando en algunas tiendas y por internet me pareció que se habían pasado un pelo con los precios (los que yo he visto están entre 80 y 100 €), así que, dispuesta a ahorrarme el pastizal, me decidí por hacerlo yo misma, gracias a Eva, otra futura mami, del blog Actualizando a 2.1, que me facilitó este enlace a una página que mostraba un tutorial bastante sencillo sobre cómo hacer el cojín.

He de decir que después de ver el tutorial, me decidí por simplificar el asunto todavía más, vamos, que lo hice como me dio la gana, porque, para empezar, en lugar de imprimir el patrón, lo dibujé un poco a ojo para hacer el cojín un poco más grande y, en segundo lugar, porque no dividí la parte trasera del cojín en tres piezas para la cremallera, sino que me decidí por dejar la parte de atrás entera, igual que la de delante, colocando la cremallera en la costura de la parte de arriba, así en lugar de 4 piezas de tela, yo sólo trabajé con dos.

Para ser justos, también diré que el cojín del tutorial del enlace que os pongo quedó mucho más apañao que el mío, jaja, no nos vamos a engañar... Pero bueno, yo estoy contenta con el resultado y ¡creo que cumplirá su función más que de sobra!

Os dejo con los pasos que yo seguí:

1.- Materiales: Guata para el relleno (utilicé 1 metro de guata de 1'50 m de ancho, el equivalente más o menos que se utilizaría para rellenar una almohada de una cama de 90 cm), tela blanca para el cojín, tela de color para la funda, cremallera de 30 cm (si podéis cogerla más grande, que conseguí embutir por ella el cojín de milagro), alfileres, hilo, tijeras y máquina de coser. Decir que en los materiales, entre la guata, la tela del forro, la de la funda y la cremallera me gasté unos 9 euros que, en comparación con los 80 € que cuestan este tipo de cojines, pues es una ganga, oye.

2.- Dibujamos el patrón de nuestro cojín, o lo imprimimos del tutorial. Como no tenía papel para el patrón, utilicé papel de horno (para que veáis que se puede aprovechar cualquier cosa) y las medidas que yo utilicé son mayores que las del tutorial (68 cm de largo, 30 cm la parte más ancha, 22 cm las patas en su parte ancha; a partir de esas medidas las uní a ojo dándoles la forma que quería para el cojín). Unimos el patrón a la tela doblada por la mitad y cortamos, dejando 1 cm más o menos de margen para la costura. Repetimos la operación para cortar 2 piezas de la tela blanca del forro.





3.- Cosemos las dos piezas de tela del forro, que habremos unido con alfileres, dejando una abertura de unos 30-35 cm en la parte superior para  poder darle la vuelta al forro e introducir la guata (en el tutorial sólo manda dejar 10, pero con los sudores que yo pillé para meter la guata habiendo dejado 30 cm, ¡¡no sé cómo se puede meter si dejas sólo 10cm!!). Después rellenamos el cojín y cosemos la parte que habíamos dejado abierta a mano para que nos quede la puntada escondida. La guata la enrollé bien antes de meterla en el forro.





4.- Una vez que ya tenemos el cojín listo, pasamos a cortar y coser la funda, que será la que podamos lavar en caso de ensuciarse, por lo que lleva la cremallera que nos permitirá ponerla y quitarla. Para la funda haremos exactamente lo mismo que para el forro, sólo que antes de coser las dos piezas, empezaremos cosiendo la cremallera. Como os dije, yo no me compliqué y cosí la cremallera en la costura entre las dos piezas (delantera y trasera) de la funda, por la parte de arriba Así, para que os hagáis una idea, al poner la funda es como si le pusiéramos unos pantalones al cojín -metemos las patas primero y vamos subiendo-.



5.- Cosida la cremallera del revés, para que quede al derecho al dar la vuelta a la funda, la dejamos abierta y cosemos por todo el contorno las dos piezas de tela. ¡Importante lo de dejar la cremallera abierta, porque si no, no tendremos cómo darle la vuelta a la funda! Una vez cosida toda la funda, le damos la vuelta por el hueco de la cremallera.



6.- Para terminar, ya sólo nos queda ponerle la funda al cojín, cerrar la cremallera y ¡listo! Así me ha quedado mi cojín de lactancia para la cachorrina... como un croissant. 


En las fotos no se aprecia el tamaño, ¡pero es bastante grande!

Además de para la lactancia, el cojín puede utilizarse como apoyo y respaldo del bebé una vez que empieza a sentarse solito, o simplemente para dejarlo tumbado cómodamente después de comer. Si queréis ver más tipos de cojines y sus usos, os dejo con un post dedicado a ello del blog Mamá periodista, el cual os recomiendo porque yo aprendo un montón de su experiencia como mamá reciente.

Hoy de nuevo me toca preparación al parto y en el programa pone que nos hablarán del expulsivo... ¡a ver si no me asustan mucho! Seguid tan guap@s :)

jueves, 23 de mayo de 2013

DIY: Faldón para recién nacido

Después de que mi suegra me hablara de la primera puesta de la cachorrina, y en vista de que le han hecho a mano varios jerseys y chaquetinas de punto, pero ninguna parte de abajo, me decidí por hacerle un faldón que le vaya con ellos y que le sirva para su puesta de largo cuando salga del hospital y se encuentre con el mundo. (Le hubiera hecho unos pantaloninos, pero me parecían más complicados y la máquina y yo nos estamos conociendo aún.)

Sé que hay gente a la que no le gustan estas cosas porque prefieren vestir a sus retoños más sport o menos tradicionales, pero qué queréis que os diga, a mí un bebé vestido de bebé me pierde y si es con cosas hechas con cariño por familiares y amigos, ¡¡pues más!! Ya habrá tiempo para que sean modernos y se cansen de llevar vaqueros...

Os dejo paso a paso con el tutorial de cómo hice el faldón para Nerea, tras acosar a preguntas a la buena mujer a la que le compré las telas, que, al final, incluso me facilitó el patrón, yo creo que para que la dejara tranquila, la pobre. No sé cómo hacer para adjuntaros el patrón que yo utilicé (y no encuentro el mismo por internet), pero os lo enseño una vez cortado para que veáis claramente las piezas de la tela, y si alguna se anima, no tiene más que escribirme y le doy las medidas exactas. (EDITO PARA AÑADIROS FOTO CON LAS MEDIDAS QUE ME HABÉIS PEDIDO)



1.- Los materiales que yo utilicé:


- Patrón, que corta la tela en cuatro piezas (delantera, 2 laterales y cinturilla).
- La tela: piqué blanco.
- Los adornos: entredoses y puntillas para la parte delantera, el bajo y los bordes; y lazo para la cintura. todo en blanco para que el faldón me vaya con distintos colores, aunque se puede poner el lazo de otro color que queda muy mono.
- Alfileres e hilo blanco.
- Máquina de coser.

1.- Empezamos cortando el patrón, pasándolo a la tela con alfileres y cortando la tela. En el patrón que yo utilicé, las costuras ya van incluidas en el patrón, así que no hace falta dejar margen, si no que se corta exactamente por donde va el patrón.



2.- Rematamos los bordes del piqué con la máquina, con puntada en zig-zag para que no se deshile (aunque ésto se puede hacer también después), y vamos uniendo las piezas y cosiéndolas. Primero uniremos las tres partes del cuerpo del faldón (laterales y delantera) con los entredoses de adorno. Al utilizar la máquina, no hilvané, sino que directamente uní con alfileres y cosí directamente. Acordaros de unir siempre cara a cara los derechos de las piezas para que las costuras queden por dentro. Después de cada costura, las plancho para que queden bien marcadas.




3.- Una vez cosidas las 3 piezas y los 2 entredoses, pasamos a coser el bajo de la misma manera, colocando con alfileres la puntilla derecho con derecho con todo el contorno del faldón, cosemos y planchamos. Hacemos lo mismo con los laterales del faldón y cosemos las esquinas, donde coinciden la puntilla del bajo y la de los laterales, en diagonal. Ya hemos terminado el cuerpo del faldón y nos queda sólo la cinturilla.




4.- Para colocar la cinturilla, lo primero que debemos hacer es fruncir la tela del faldón hasta que quede ajustada a la medida de la cinturilla. Para ello, yo pasé con la máuina dos hileras de hilos, una para cada lado, con puntada un poco larga y sin tensión, para poder ir luego frunciendo a mano, simplemente tirando de los hilos y colocando un poco la tela. Una vez fruncido con la medida de la cinturilla (que sobre al menos 1 cm de cinturilla por cada lado), cosemos ésta al faldón (nuevamente derecho con derecho de la tela), para después doblarla y coserla por la parte de dentro haciendo un pequeño doblez y metiendo para dentro el cm que dejamos en los laterales.De nuevo planchamos para darle forma a la cinturilla.



5.- Ya sólo nos queda hacer un ojal en la cinturilla del faldón por dónde pasará el lazo (lo marcamos con un alfiler), ya que va cruzado cómo se ve en la foto, de tal forma que puede atarse más pequeño o irse ampliando el faldón según la medida y el crecimiento del bebé. Yo hice el ojal con la máquina de coser, con el pie especial para ojales y después lo abrí con cuidado con el abreojales. 




6.- Hecho ésto, cosemos dos lazos, uno en cada extremo de la cinturilla, cruzamos el faldón, pasando uno de los lazos por el ojal y atándolo en la parte delantera y ¡listo! Ya tenemos el faldón terminado.

Así queda por delante:

Y así queda por detrás:

He de decir que yo hice un faldón sencillito, que estoy en prácticas todavía, y ya tuvo que llegar mi abuela con sus manos virtuosas a hacerme ella otro y dejarme fatal, así de dura es la vida... 

Espero que os haya gustado y que me digáis si algun@ se anima a hacerlo. ¡Seguid tan guap@s!