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viernes, 17 de mayo de 2013

Calendario del embarazo

A raíz de los post en los que hablo de meses y semanas de gestación, y de familiares o amigos que me preguntan a qué mes se corresponde cada semana y demás, he pensado que sería práctico dejar anotado una especie de calendario con la relación semanas/meses que nos traemos las embarazadas, porque la verdad es que al principio es un lío saber de cuántos meses estás, ya que, según para quién se corresponden con un número de semanas u otras.

Pues bien, lo primero que debemos tener en cuenta es que no todos los meses tienen 28 días, es decir, 4 semanas justas, de hecho sólo hay uno que los tenga (febrero, -ya sé que no hace falta la aclaración, jaja-) y todos los demás duran más o menos 4 semanas y media, por tanto no cumplimos un mes de embarazo cada 4 semanas como muchos piensan, sino que hay meses que se cuentan como de 4 semanas y meses que se cuentan como 5 para compensar esos días. El único trimestre que se cuenta con sus 12 semanas justas es el primero.

 
Fisgoneando los calendarios que manejan gines y matronas, y mis propios cálculos de fecha a fecha, el reparto de semanas y meses sería el siguiente:

Primer trimestre: Semanas 1 a 12, ambas incluidas:
 
- Primer mes de embarazo: Semanas 1, 2, 3 y 4. Cumples un mes al terminar la semana 4 y empezar la 5.
- Segundo mes de embarazo: Semanas 5, 6, 7 y 8. Cumples 2 meses al terminar la semana 8 y empezar la 9.
- Tercer mes de embarazo: Semanas 9, 10, 11 y 12. Cumples 3 meses al terminar la semana 12 y empezar la 13.

Segundo trimestre: Semanas de la 13 a la 27, ambas incluidas:
 
- Cuarto mes de embarazo: Semanas 13, 14, 15, 16 y 17. Cumples 4 meses al terminar la semana 17 y empezar la 18.
- Quinto mes de embarazo: Semanas 18, 19, 20 y 21. Cumples 5 meses al terminar la semana 21 y empezar la 22.
- Sexto mes de embarazo: Semanas 22, 23, 24, 25 y 26. Cumples 6 meses al terminar la semana 26 y empezar la 27.

Tercer trimestre: Semanas de la 27 a la 40, ambas incluidas:
 
- Séptimo mes de embarazo: Semanas 27, 28, 29 y 30. Cumples 7 meses al terminar la semana 30 y empezar la 31.
- Octavo mes de embarazo: Semanas 31, 32, 33, 34 y 35. Cumples 8 meses al terminar la semana 35 y empezar la 36.
- Noveno mes de embarazo: Semanas 36, 37, 38 y 39. Cumples 9 meses al terminar la semana 39 y cumplir la 40, que es el día que sales de cuentas.

El embarazo se puede retrasar , hasta la semana 42, con lo que ya estaríamos en el décimo mes, de 9 meses y medio.

Según ésto, yo, al cumplir 31 semanas, he completado 7 meses de embarazo y he empezado con el octavo.
 
Espero que os sirva de ayuda. ¡Que tengáis un fin de semana genial!
 
Imagen vía runrun.es

martes, 15 de enero de 2013

Zzzzzzzzzzzzzzz...


Los tres primeros meses de cualquier embarazo dicen que son los peores en cuanto a efectos secundarios o síntomas. En mi caso, debo decir que no he tenido casi ninguno: ni naúseas, ni vómitos, ni olores o comidas que me den asco, ni mucha más hambre… vamos, que Miguel me preguntaba todos los días “tú estás segura de que estás embarazada??”, a lo que yo me encogía de hombros y respondía “no sé, eso dice el médico”.

Lo único que he tenido, y en abundancia, ha sido sueño, pero no un sueño de “ay, que sueñín más rico me está entrado”. No. Un sueñísimo de “por Dios que alguien me lleve a casa y me meta en la cama a dormir las próximas 35 horas pero ya!!!”. Horrible. Yo antes tenía una vida social, podía hablar, seguir el hilo de una conversación, tomar algo tranquilamente… pero ya no. Ahora voy a tomar algo y mientras los demás hablan y se ríen yo pienso en esto:






Y no hay nada que hacer. El día de Nochevieja tuve que echarme una siesta pre y otra post-uvas, para estar semiconsciente la entrada de año. Pero es que es un sueño irresistible, como una droga: ¡soy una yonki de la mantina y el sofá! Pero en fin, dicen que el sueño se pasa a partir del cuarto mes, así que ya me queda poco para salir del coma... ¡bien!!


 Aparte del sueño, debo reconocer que he tenido otro síntoma y es el aumento del pecho (increíble!!!!). Sospeché que estaba embarazada antes de hacer el test porque de un día para otro allí había una talla más, anhelada durante años, sin que hubieran crecido otras partes del cuerpo, y todas sabemos que ese milagro no existe, estaba claro que ahí pasaba algo raro, jaja… y efectivamente, así era. ¡No hay pruebas de embarazo que valgan ante semejante evidencia!


Me despido por hoy, no sin antes confesar que he escrito el post en dos veces, porque tuve que echar un pigacín entre párrafo y párrafo… ;P


domingo, 13 de enero de 2013

La eco de las 12 semanas


Este viernes. ¡por fin hemos podido ver al bebé! Después de esperar más de hora y media (era el retraso que llevaban en maternidad), nos llamaron para entrar a la sala en la que nos esperaba el ginecólogo que haría nuestra primera ecografía. Allí, ya sabéis, te tumbas en la camilla, te entafarran la tripa con el ungüento ese que no sé qué es, te enchufan el aparato y… el milagro: después de dos meses sabiendo que hay una personita creciendo dentro de ti, miras a una pantalla y se hace real, ahí está, tiene forma, bracinos, piernas, maninas y pies, un cabezón enooorme (es así…) y un cuerpecito que se mueve. Y entonces te das cuenta de la cara de idiota que se te queda mirando y de que tienes que aguantar la lagrimina porque es tuyo y es diminuto pero ya tiene todos los complementos y se mueve… se mueve mucho!! Parece increíble que el bebé tenga esa actividad ahí dentro y tú todavía no sientas nada, pero lo dicho, es muy chiquitín (más o menos del tamaño de una tarjeta de crédito) y le hará falta crecer todavía un poco para hacerse notar.



También te dejan escuchar el latido del corazón de tu pequeñ@, y es una pasada… Les va a mil por hora, que parece que te viene ya con taquicardias o que está ahí dentro en plena clase a aquaeróbic, jaja, pero es una maravilla escucharlo y comprobar que tiene esa energía!!

Por cierto, debo decir que es muy de agradecer que el aparato ese atine tanto porque oye, nada más ponértelo en la barriga, ahí lo tienes, primer plano del cachorrín, nada de andar buscando, ni tener que ver intestinos ni páncreas ni cosas fea de por ahí, jaja…

Aclaro que esta ecografía no es la nuestra, porque como el nuestro ya salió al padre y en el momento que le sacaron la foto se escondió y se tapó la cara con el brazo (todos sabemos que si saliera a mí, habría posado sonriendo para la foto –dientes, dientes, jaja--), entonces os pongo esta que encontré en internet de un niñ@ más fotogénic@, para qué sepáis lo que se ve en la eco de las 12 semanas (3 meses aprox.).

Una vez que ya lo tienes en pantalla, el médico hace recuento de partes del cuerpo para que veas que no falta ninguna y le mide el pliegue nucal (lo que ellos llaman el test de traslucencia nucal), para comprobar si puede tener alguna malformación. Si la medida  es superior a 3mm, hay más posibilidades de que el bebé tenga Síndrome de Down. El nuestro: 1,7 mm. Vamos, que tiene el pliegue precioso :P

Después combinan el resultado del test de traslucencia nucal con el Triple Screening, que es una prueba no invasiva realizada a través de una muestra de sangre de la madre que combina tres parámetros: la medida del pliegue que arroja la ecografía y el análisis de dos sustancias producidas por la placenta y el embrión: una proteína y una hormona. Todos esos datos, junto con otros factores, como la edad de la madre o antecedentes familiares, son los que utilizan para calcular de forma precoz el riesgo de tener un bebé con alguna anomalía cromosómica.

La “nota de corte” que utilizan para calcular si el riesgo es alto o bajo se sitúa en 1/270, si tienes menos de una probabilidad por 270 embarazos, el riesgo es mayor, y si tu probabilidad es superior a la probabilidad 1/270 el riesgo se considera bajo. En el primer caso, se recomienda la realización de una amniocentesis, de la que os hablaré en otro post, y en el segundo, no se considera necesario, salvo que el ginecólogo lo recomiende por entender que es mejor salir de dudas en relación a algún parámetro que esté muy ajustado, ya que la amniocentesis ya arroja un diagnóstico 99% fiable. Aunque, en cualquier caso, siempre es una elección de los padres el someterse a ella o no.


Y hasta aquí la clase de hoy, jaja, sólo decir que el sexo no fue posible conocerlo todavía, pero a mí me daba la sensación todo el tiempo, mirando a la pantalla, de que era un niño (no me preguntéis por qué) y el padre tuvo la misma impresión. Pero como todo el mundo me dice que va a ser niña y yo nunca acierto, ni aun siendo la madre, y Miguel, vete a saber, jaja, seguramente sea niña.

Hasta el próximo post!!

miércoles, 9 de enero de 2013

¡Estoy embarazada!

Cuando te quedas embarazada, todo el mundo dice que debes esperar a pasar los primeros meses, al menos el primer trimestre, para contar a tus familiares, amigos y conocidos varios que estás esperando un bebé. Tarea no del todo fácil porque, desde que ves la rayita rosa en tu test de embarazo, te mueres de ganas de gritar a los cuatro vientos que vas a ser mamá (gritar de ilusión y alegría o de puro terror, pero gritarlo al fin y al cabo). 



Yo reconozco que no me callo nada y que me queman las nuevas noticias en la boca (y los cotilleos, no os voy a engañar), así que bastante hice con aguantar una semana entera sin decírselo a nadie que no fuera el padre de la criatura. ¡Una semana!!!!! ¡Con todos sus días, horas, minutos, segundos y nanosegundos interminabes! Una angustia. Para evitar la tentación, a mis padres y mi hermana no les cogía ni el teléfono para no soltarlo antes de verles en persona. Pero llegada la sexta semana ya no resistí más y lo empecé a contar a familia y amigos más cercanos, y ahí descubrí de dónde me viene lo mío, cuando mi madre cogió la agenda del móvil de la A a la Z y llamó a todos y cada uno de sus contactos para decirles que iba a ser abuela. Se enteraron hasta los del 112.



El caso es que hoy, que cumplimos 12 semanas de embarazo, me he decidido a contarlo públicamente, no sólo en el Facebook y Twitter (ya sabéis, si no lo cuentas ahí, no existe), sino que me apetece compartir mi experiencia a lo grande, que la ocasión lo merece, con toda la blogosfera (y más allá, jaja). Sí, ya sé, otro blog de futura mamá primeriza pesadisísisisisísima con el "yo, mi barriga, yo, mi niño, mi niño, yo, mi niño,... ah sí, y el padre", jaja, pero qué queréis que os diga, entre el susto, la alegría, las hormonas, los cambios, el "este cuerpo no es el mío" y el "madre, madre, madre, dónde nos hemos metido", apetece compartirlo y plasmar las dudas, experiencias e inexperiencias de una y ver qué te cuentan otras mamis, futuribles o presentes. Así que aquí me presento con mi Diario de una mamá primeriza, y empezamos... con dos patucos!!!