Más cosas que debemos tener preparadas para la llegada de la cachorrina son las necesarias para su aseo e higiene. Al parecer la hora del baño se convierte en todo un ritual que no sólo servirá para tener a la nena limpita, sino también para que se relaje y duerma mejor, por lo que es recomendable dejar la hora del año para el final de la tarde, antes de meterla en la cunita.
Nosotros, con la previsión que nos viene caracterizando, todavía no tenemos nada preparado, excepto aquello que nos han regalado: una toalla, una tarta de pañales, gel, champú, crema y colonia, peine y cepillo, tijeras y esponja. Pero hacen falta bastantes más cosas, así que me he puesto a elaborar la lista de todo lo necesario para tener a la cachorrina que dé gusto verla (y olerla) y poder así ir comprobando lo que tenemos y lo que nos falta.
- Bañera. Lo pongo en sentido amplio, porque admite muchas variantes: hay bañera-cambiador con patas, bañera adosada a una cómoda y también con cambiador incorporado, bañeritas que se acoplan en tu bañera normal o, directamente, palanganas de plástico. Nosotros seremos más bien de bañera o palangana que se pueda introducir en la bañera normal o poner encima de otra superficie y después guardar, por aquello de no llenar la casa de trastos, aunque reconozco que, teniendo sitio, puede ser muy práctico tener la bañera, el cambiador y todos los productos de aseo juntos.
- Cambiador. Lo mismo, o incorporado a la bañera o cómoda, o directamente la colchoneta que pones sobre cualquier superficie. Necesitarás que sea plástico o que tenga un par de fundas por si se ensucia.
- Jabón y champú neutros especiales para bebés para que no les irriten la piel o los ojos.
- Loción hidratante, crema para el cambio de pañal y colonia sin alcohol.
- Esponja natural, peine y cepillo de cerdas suaves.
- Termómetro para el bebé y termómetro para el agua. A mí el del agua me parece opcional, porque también puedes comprobar la temperatura introduciendo el codo o la parte interna de la muñeca.
- Suero fisiológico y aspirador nasal para los moquinos, bastoncillos de seguridad para los oídos y tijeras de punta redondeada para las uñas.
- 2 toallas con capucha para que no se enfríen al sacarlos del agua.
- Gasas para curarle el ombligo hasta que se le caiga.
- Pañales desechables como si no hubiera un mañana (palés de pañales).
- Toallitas húmedas y toallitas de algodón.
- Juguetes para cuando empiecen a divertirse en el agua.
En cuanto al momento del baño en sí, recomiendan que la habitación dónde se le vaya a bañar esté caldeada entre 22 y 25 grados, y que el agua esté a unos 36 grados. Es importante tener todo a mano antes de empezar el baño y cuando son recién nacidos no conviene alargarlo mucho, empezando por tenerlo en el agua sólo unos cinco minutos, y alargando el tiempo una vez que empiecen a sentarse solos y a chapotear y jugar en el agua. Además, cuando son tan chiquitinos, no hace falta bañarlos a diario, sino que basta con hacerlo cada dos o tres días y el resto es suficiente con pasarle una esponja o toallita de algodón húmeda, teniendo cuidado de limpiar bien entre los pliegues (ayyy, pliegues... ¡pa comerlos!).
La bañera es suficiente con llenarla 8 ó 10 cm de agua, no más y en todo momento se debe coger a los peques con seguridad y muy despacio para que no sientan miedo. La forma correcta de sujetarlos es con una mano por detrás de la espalda y sujetándoles por la axila, utilizando la otra para agarrarlos bien al meterlos y sacarlos del agua y para limpiarlos, siendo más cuidadosos al lavarles la cabeza, porque al parecer no les gusta mucho y algunos se ponen peor que un Gremlin en contacto con el agua.
Después se le debe secar bien y con cuidado, especialmente en la zona del ombligo hasta que éste cicatrice del todo.
Y para terminar, ya sabéis, cremina, pañal, colonia de esas riquisísisissisimas con las que le estarías oliendo todo el día, body y ¡listo!
Por si os lo perdisteis cuando lo adjunté en otra ocasión, os dejo con éste precioso vídeo del baño de un recién nacido en un hospital. Aunque dudo mucho que le dediquen tanto tiempo y tanto mimo en las maternidades de la seguridad social, es una maravilla verlo y sirve de ejemplo sobre cómo coger al bebé para que se sienta seguro durante el baño, así que disfrutadlo.
¡Qué ganas de bañar a Nerea! Bueno, de bañarla, de achucharla, de comerla a besos, de olerla, de verle la carita... aaaayyyy...




