La Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia materna exclusiva para alimentar a los recién nacidos hasta los 6 meses de vida, y combinada con otros alimentos hasta los dos años. Sin embargo, desde que se produjo la incorporación de la mujer al mercado laboral las cosas cambiaron y se tendió a reducir el tiempo de lactancia (ajustándolo a la baja por maternidad) o incluso a eliminarla por completo sustituyendo desde el inicio la leche de la madre por la leche artificial. Afortunadamente, de unos años para acá, la tendencia vuelve a ser recuperar la lactancia materna como forma de alimentar al bebé en sus primeros meses, pero se trata siempre de una decisión muy personal de la madre --bueno, y si le dejamos, del padre-- que sus razones tendrá para escoger una opción u otra sin que por ello sea mejor o peor madre y sin que la sociedad, familia y entorno deban juzgarla por ello y atosigarla a consejos que contradigan sus deseos y los de su bebé.

Aquí os dejo con los pros y contras de una lactancia y otra, y al final os cuento lo que yo tengo pensado hacer con la cachorrina.
LACTANCIA MATERNA
A favor:
- Es la forma natural de alimentar a los bebés desde que el hombre es simio, como cualquier mamífero. La naturaleza es sabia y no pone ahí la leche por nada, digo yo.
- Es muy cómodo tener siempre la comida del bebé a mano --la teta está siempre en su sitio, disponible y lista para usar en cualquier momento y lugar.
- La leche ya sale esterilizada y contiene anticuerpos que pasan de la madre al bebé y aumentan sus defensas.
- Se crea un vínculo especial entre madre e hijo, ya que favorece el contacto piel con piel y el bebé se siente más tranquilo. Y, por lo que cuentan, la experiencia tiene que ser preciosa.
- El bebé desde el nacimiento instintivamente busca teta, no biberon ergonómico con tetina ancha anatómica en látex, talla uno, flujo lento y válvula antigases, en color rosa y con dibujos de elefantitos (es un mundo, como el de las sillas, ya le dedicaremos un post).
- Es completamente gratis, con lo que te ahorras una pasta en dar de comer a la criatura durante el tiempo que dure la lactancia exclusiva.
- Facilita las digestiones del nene.
- Es de sabores, como los yogures. La leche materna sabe diferente según lo que haya comido antes la madre, así tiene más variedad el peque.
- Te recuperas antes del parto y adelgazas más rápidamente (esto es muuuuy a favor para las que, como yo, llegamos tarde cuando repartieron los metabolismos rápidos).
En contra:
- Estás esclavizada porque eres la única que puede alimentar al bebé, y tienes que estar siempre con la teta a punto, estés dónde estés y en el momento que sea (y puede resultarte bochornoso tener que ir enseñando los pechos en según que sitios).
- Al principio dicen que puede ser muy molesta y dolorosa hasta el punto que muchas mamis abandonan.
- Al ser la leche materna más digestiva, el bebé requiere más tomas al día.
- Tienes que controlar tu dieta para que no le lleguen según qué alimentos: sigue prohibido el alcohol, la cafeína y los embutidos y alimentos crudos, si no has pasado la toxoplasmosis.
LACTANCIA ARTIFICIAL
A favor:
- Los niños que toman biberón desde el nacimiento se crían igual de bien que los otros, por mucho que digan.
- El papi puede también participar de la alimentación del bebé desde el principio, con la consiguiente liberación de la madre.
- Al tardar más en digerir la leche, el bebé necesita menos tomas y por tanto inviertes menos tiempo en darle de comer. Además siempre controlas las cantidades que come el peque.
- Se acabaron las restricciones en el comercio y el bebercio.
- No duele.
- Te evitas tener que pelearte con el niño cuando quieras pasarlo de la teta al biberón.
En contra:
- Tienes que preparar la leche antes de las tomas y tenerlo siempre todo bien organizado (con carreras de última hora al súper o la farmacia incluidas).
- La leche carece de anticuerpos, no reproduce la complejidad de la leche materna y es más fácil que produzca gases y estreñimiento.
- Sabe siempre igual.
- Es necesario llevar todo el equipo de biberones, leche, medidas, agua caliente, etc., encima.
- Hay que esterilizar previamente todo el instrumental.
- No te ayuda a recuperarte del embarazo y el parto (todo pasará a depender exclusivamente de tu fuerza de voluntad, y yo no gasto de éso).
- Es muy caro porque debes invertir en leche, bibes, esterilizador y demás.
Aún sopesando muy bien todos los pros y contras, hay que ir con la mente abierta porque a lo mejor la experiencia, tu cuerpo o tu bebé te marcan un camino por el que tú en principio no habías optado y se te trastocan los planes. Yo tengo claro que sea como sea, cualquiera de las opciones es válida y la cachorrina se criaría perfectamente tanto con una como con otra, pero, si nada me lo impide, yo le daré el pecho al menos los 6 primeros meses. Me apetece mucho pasar por esa experiencia, me considero muy poca cosa para contradecir a la madre naturaleza y, además, después de lo de las sillas, no me veo con fuerzas para enfrentarme a la eleccion de biberones. Pero como dice el Cangués, ya lo veremos sobre la marcha...
Y vosotras qué preferís, ¿lactancia materna o artificial?