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miércoles, 21 de enero de 2015

18 meses

Año y medio, ahí es nada. En un abrir, vaciar y cerrar cajones de la Cachorrina, ha llegado a los 18 meses hecha una campeona -y un polvorín, que todo hay que decirlo-, y nosotros hemos llegado cuerdos, lo cual ya tiene su mérito.

En estos últimos meses la peque ha cambiado muchísimo: ha crecido, se le va poniendo cara de niña y va abandonando su aspecto de bebetona. Está muy alta y “hermosa”, y aunque hasta mañana el pediatra no nos dará los datos exactos de su crecimiento, ya os digo yo que pesa un huevo (sí, aceptamos el huevo como unidad de medida universal). También le ha crecido mucho el pelo pero tiene unos rizos indomables -la loca de los pelos, la llamamos, no digo más-, que cada vez se le ensortijan más y en lugar de crecer parece que menguan.

Pero si en algo ha evolucionado es en su motricidad, su verborrea, entendimiento... En fin, que de unos meses para acá espabila a pasos agigantados. Corre que se las pela, ha aprendido a equilibrarse si tropieza, así que se cae mucho menos y, si se cae, ya no frena con los pocos dientes que tiene, sino que pone las manos. Además ya empieza a reconocer formas y colores y es capaz de acoplar piezas de madera grandes con forma de animal en sus huecos. Y hemos conseguido que empiece a recoger sus juguetes, aunque nos lleva horas porque celebra y se autoaplaude con cada cosa que pone en su sitio.

También imita todo lo que ve, y da de comer a sus muñecos, los acuna, les tapa para que duerman, los sienta en la trona (y los lanza al aire sin miramientos cuando ve que llega la comida y le están ocupando el sitio... que con la comida no se juega.) Aunque lo que más la entretiene son los cuentos, libros, revistas o todo lo que caiga en sus manos que tenga páginas para pasar... lo que le gusta el diccionario de inglés... yo creo que es una indirecta a su padre que está venga a ponerle dibujos en inglés y la pobre anda mirando a ver si se entera de algo.

Habla mucho: en su idioma no calla, todo lo comenta y te lo cuenta convencida como si la estuvieras entendiendo. Y canta mucho, en su idioma también. Y no sé si será amor de madre, pero creo que canta ya la canción de Frozen. Muerta me quedo. 
Que le entendamos dice: mamá, papá, caca, Coco, Pipi, Pepe -son los nombres de sus muñecos-, Pi (que es el chupín o el pie, según le convenga), ava (agua), pa (pan), pe (peti-danonino para los modernos-), Quí (aquí), No, nononono -con movimiento de dedo y cabeza incluidos para que no haya duda alguna de que de hacer eso que le dices, nones-,... también hace esfuerzos a veces por decir cosas más complicadas, como ulululu (cocodrilo) y ococó (Pocoyó). También sabe imitar a un montón de animales, algunos difíciles hasta para mí: la vaca, la oveja, el caballo, el elefante, el pavo, el mono, el lobo, el gorila (se da golpes en el pecho -me la como-)... Vamos un despliegue de talento que nos tiene la mar de entretenidos.

Sigue comiendo mucho y muy bien, y hemos descubierto que lo que más le gusta del mundo mundial es la lubina al horno y el queso manchego. Dice que los quesitos te los comas tú, ella curado del bueno. No sabe nada la nena...

Y en la guarde está ya encantada, se queda contenta, la recogemos contenta, y come y echa su siesta allí de mil amores, lo cual es de agradecer porque siempre se queda una preocupada de que no lo pase mal ni se sienta abandonada por dejarla allí. Nos dice la profe que no para un segundo y que se pasa la mañana cantando, así que supongo que eso quiere decir que está feliz.

Las noches las alterna, según le dé... qué sinvivir oiga, nos acostamos siempre con la incertidumbre de si esa noche dormirá del tirón o se tirará media noche despierta... Yo así no llego a mayor.

Lo cierto es que está en un momento muy gracioso y, por mucha guerra que dé, tenemos que reconocer que la casa está llena de ambiente (ella se basta y se sobra para llenar cada rincón) y nos reímos mucho. ¡A ver qué nos espera a partir de ahora!

miércoles, 27 de agosto de 2014

12-13 meses

El lunes la Cachorrina cumplió 13 mesazos de vida, y no sé ni por dónde empezar a contar todo lo que ha cambiado estos dos últimos meses. Físicamente está estilizando y creciendo muchísimo, tanto que mucha gente me dice al verla que está dejando de ser tan bebé para comenzar a tener rasgos y cuerpo de niña (muero de pena). En la revisión de los 12 meses, la midieron y pesaron, y pesó la tía 10,500 kg y midió 75 cm de altura. Osea que sigue siendo un hermoso ejemplar de percentil 75, como no podía ser de otra manera teniendo en cuenta que si hay algo que le gusta en esta vida, a parte de lamer zapatos sucios y juguetes ajenos, es comer. Y come de todo, todo le gusta y no dice que no a probar cosas nuevas. Así que su alimentación ya es bastante completa y variada, aunque sigo dándole las cosas pasadas por puré -porque tenemos sólo 2 dientes y medio a estas alturas-, salvo trozos de pan (que le pierde), fruta o alimentos de los que nosotros estamos comiendo que le podamos dar a probar. También ha empezado ya con la leche de vaca entera, porque el pediatra dijo que estaba más que lista para probar a ver cómo la toleraba, y el caso es que le encanta.

En cuanto a los desplazamientos, ya camina sólo de una manita (la otra no te la da porque la quiere para agarrar-tirar cosas a su paso), y en estos últimos días ha comenzado a  soltarse y aguantar de pie solita, mientras se ríe y aplaude (que ella es muy de animarse a sí misma), e incluso a dar 2 ó 3 pasitos sin ayuda, así que ya estamos contando los días para echar a correr detrás de ella y terminar de malvivir del todo. Eso sí, a pesar de sus progresos en el noble arte de caminar, cuando quiere llegar a algún sitio como una moto y no tiene apoyo logístico, se lanza al suelo y gatea a la velocidad del rayo y sin mirar atrás, no vaya a ser que intentes detenerla.

En muchas cosas ya la noto más mayor: por un lado, en lo rápido que aprende ahora a utilizar cualquier cosa que antes no sabía, -ahora si le repites algo 2 ó 3 veces ya intenta hacerlo con bastante acierto-; y por otro, en la picardía que muestra en su trato con nosotros y con otras personas. Digo picardía, por no decir que es un poco "puñetera", que te ofrece cosas y cuando estás a punto de cogerlas, te las quita y se ríe -de ti, en tu cara- una y otra vez hasta que se cansa y cambia de juego. También le gusta esconderse y salir de su escondite a la pregunta de "¿dónde está Nerea?", y empieza a echarnos pulsos cuando sabe que hay algo que no le dejamos hacer, como salir sola a la terraza, trastear por la cocina cuando se está cocinando, o lamer suelas de zapatos. También está mostrando esa picardía cuando quiere algo y tiene muy ensayada su carita de "dame un gusanito o un peti": ladea la cabeza, sonríe y te dedica una caída de pestañas que ríete tú de Jessica Rabbit.

Además de eso, también ha progresado mucho con sus juguetes y ya utiliza perfectamente cosas que antes no sabía, como tocar las teclas del piano, mover piezas pequeñas y encajar juguetes pequeños en otros más grandes. De hecho tiene unos apilables en forma de cubiletes que comienza a poder meter unos en otros, y no sólo desparramarlos por el suelo. También le encanta meter y sacar cosas de cajas, bolsas, cubos, o cualquier cosa susceptible de contener algo dentro. Además, comienza a imitar muy bien nuestros movimientos e intenta reproducirlos a la hora de jugar, lo que le permite saber poco a poco cómo funciona cada juguete... y ¡cada aplicación del móvil! Ahora, harte de vernos hablar por teléfono, se lleva a la oreja cualquier cosa y habla sin parar, cómo si estuviera teniendo una conversación la mar de importante con alguien imaginario a través de su teléfono de juguete o de su llaverófono, zapatófono o lo que pille... así que, a veces, va así en su silla, como si estuviera como una regadera, la pobre...

Respecto al habla, también ha mejorado e incluido alguna palabra nueva en su vocabulario, aunque aún es pronto y su expresión verbal es muy pobre, -pero ni falta que le hace hablar para hacerse entender a base de berridos, gruñidos, señales con el dedo índice y diciendo que no con la cabeza-. Ahora dice, además de mamá, papá, caca y guau-guau, también agua y pan (vamos, que pide lo suyo).

Está haciéndose más sociable, sobre todo con la gente que ve que puede hacerle un poco de caso, sacarla de la silla o ponerse a jugar un rato con ella, y sobretodo con otros niños. Aunque, en otros momentos, se le nota que está acostumbrada a estar casi siempre sola con sus papis, y que no le gusta perdernos de vista. También ha aprendido a tirar besos, a hacer gestos con determinadas canciones (la vaca lechera, los cinco lobitos, la mano en la cabecita, palmas palmitas...), a decir que tiene un añito con el dedín, a levantar las manos en gesto de sorpresa, echarse las manos a la cabeza cuando algo se le cae, y a aplaudir cada vez que alguien dice bieeen, o le canta una canción. Para comerla.

Y hasta aquí por hoy. Seguid tan guap@s y ¡Hasta el próximo post!

Pd. Que hablando de próximos post... Sólo se le ocurre a una ponerse a preparar oposiciones en medio de esta vorágine maternal, para terminar de morir de agotamiento, así que sacar tiempo para el blog es todavía más complicado de lo que era. Aún así, se intentará publicar al menos un post a la semana. ¿Ponemos un día fijo a ver si lo cumplo? Venga va... Pues como hoy es miércoles, los miércoles mismamente. Si todo va bien, ¡el próximo miércoles tendréis noticias de la Cachorrina!


viernes, 25 de julio de 2014

¡¡1 AÑÍN!!

Hoy el amor de mi vida cumple un añín. Lo que quiere decir que tal día como hoy, hace un año, yo estaba pidiendo la eutanasia, una inyección letal o algo que acabara con mi sufrimiento. Pero también tal día como hoy, hace un año, mi vida cambió por completo por culpa de una cachorrina inquieta y preciosa que llego para revolucionarnos la vida, cambiarnos los planes, quitarnos muuuchas horas de sueño y acabar con la poca cordura que ya teníamos; para regalarnos a cambio risas, besos, juegos, nuevas emociones, ropita chiquitina y olor a bebé, canciones, sonrisas mañaneras que hacen que se te pare el corazón ,y tanto amor y felicidad que hacen que no sepamos cómo habíamos podido vivir sin ella hasta ahora. Y eso, con la mala vida que nos da... ¡¡FELICIDADES NEREA!!


domingo, 29 de junio de 2014

11 meses

Esta semana, la Cachorrina cumplió 11 meses regalándonos nuevos cambios y avances que nos tienen todo el día con la boca abierta y orgullosísimos de cada hazaña de la nena.

El peso y la altura, como no nos tocaba revisión, pues no lo puedo decir con exactitud, pero un estironcillo sí que le noto en la ropa y en los zapatos porque ¡se ha saltado un número! Pero tendremos que esperar al mes que viene para ver cómo continúa creciendo (aunque así a ojo, tiene toda la pinta de seguir con sus percentiles 75).

Los mayores cambios que se han producido en ella este último mes son en la motricidad, ya que finalmente ha aprendido a gatear a cuatro patas, y a ponerse de pie y querer caminar de la mano a todas horas, con pasos cada vez más firmes y decididos. Ésto último nos tiene al Cangués y a mí al borde de la lumbalgia severa, pero todo sea porque la peque se eche a andar sola rápido y podamos volver a ir por la vida como homos erectus de bien. También está evolucionando en el gateo y ahora se desplaza a cuatro patas pero con una pierna estirada para avanzar con el pie, o directamente con los pies y las manos, alternando ambas modalidades en un ejercicio estilosísimo a medio camino entre guerrero ninja y Spiderman, que da gusto verla.

En cuanto a la comunicación, también ha avanzado muchísimo, y aunque sus palabras aún son muy pocas (mamá, papá, guauguau, caca), ya tienen un abanico de sonidos muy amplio que le permite soltar monólogos y broncas varias en su idioma particular (tatata, lirilili, cucucu, lele, gugu, tititi, mememe, etc...). A pesar de que todavía le queda mucho para hablar, lo cierto es que ni falta que le hace porque consigue hacerse entender divinamente con voces, muecas y gestos: señala con la mano lo que quiere, quita la cara y dice que no con la cabeza, o empuja y tira lo que no le interesa.

En lo que respecta al carácter, cada vez es más abierta y extrovertida: le gusta la gente, le gusta jugar con quien esté dispuest@ a dedicarle un rato y le pirra ver a otros niños y niñas, a los que intenta acercarse a la mínima oportunidad, -la única persona por el momento en su lista negra es su profesora de natación, pero esa historia merece un post aparte-. También está demostrando ser una niña muy inquieta y curiosa, que no para un sólo segundo y a la que le falta tiempo para abarcar todo lo que quiere investigar.

Las noches han mejorado infinitamente, supongo que gracias, en parte, a su hiperactividad diaria y, en parte, a la eliminación del pecho con sus tomas nocturnas, y ya podemos decir -trtrtrtrtrtrtrtrtrtrtr, introducir redoble de tambor aquí- ¡que dormimos toda la noche del tirón! (9 maravillosas horas); aunque de vez en cuando necesita que la socorramos en mitad de la noche porque no encuentra el chupo o tiene calor o no encuentra postura, pero en seguida se queda frita otra vez.

Y colorín, colorado, otro mes que ha volado.

Seguid tan guap@s :)

NOTA: Estamos ampliando nuestra presencia en las redes sociales, así que si queréis estar al tanto de las novedades cachorriles, podéis seguirnos en Facebook, Twitter o Instagram.



lunes, 2 de junio de 2014

Diez meses de Cachorrina

El pasado 25 de mayo, la Cachorrina cumplía sus primeros diez meses de vida. Así, otro mes que nos pilla por sorpresa y yo me pregunto, como diría mi amado Sabina: quién me ha robado el mes de abril... y el de marzo, y febrero... y unos cuantos, porque me crece la niña que no me entero. Sé que siempre os digo lo mismo y que esto de que el tiempo pasa volando es muy de madre, pero es que es cierto que no te das cuenta de lo deprisa que van creciendo y no puedes evitar pensar en si se estarás aprovechando y disfrutando bien de cada etapa o si se te estarán escapando cosas que ya no volverán -lo del sentimiento de culpa viene de serie con la maternidad-.

En este último mes la Cachorrina ha espabilado a pasos agigantados. Físicamente está mucho más fuerte y se mueve mucho más deprisa así que tenemos que tener mucho cuidado porque agarra al vuelo cualquier cosa que se le pone a tiro. De tiendas ya no me la puedo llevar porque en lo que yo echo un ojo a un vestido y unos zapatos (sólo echo el ojo, que no está la cosa para ir comprando -qué triste-), ella ya ha chupado a su paso dos camisetas, unos shorts, se ha guardado un par de calcetines en la silla e intenta arrancarle las piedras a un maxicollar de flores. Y de la que salimos corriendo de la tienda abochornadas (abochornada yo, ella feliz) todavía la veo escupir el trozo de una etiqueta, que rezo para que el resto de la etiqueta se haya quedado rechupeteado en la tienda, y que no se lo haya comido la nena.

Para moverse sigue prefiriendo ir sentada, aunque ahora hace el amago de gatear, se pone a cuatro patas y se balancea o levanta una pata quedando en una postura muy extraña de la que ella misma no sabe como salir, por lo que opta por despatarrarse en la alfombra y pedir auxilio, directamente. Lo que sí intenta es ponerse de pie sola agarrándose a lo que tiene a mano y subiendo a pulso. De momento se queda de rodillas, pero poco le falta ya para levantarse. También debo decir que ya da sus priemros pasitos cogida de los brazos, aunque todavía son torpes y va con el cuerpo descontrolado, pero ya tiene claro a dónde quiere llegar y hacia allí va dirigiendo sus pierninas.

La comunicación con ella cada vez es más fácil y ya se hace entender sin palabras bastante bien y notamos que ella cada vez entiende mejor lo que nosotros le decimos. Ya sabe lo que significa que no, cuando no queremos que toque o haga algo, y en cuanto oye la palabra NO, deja lo que está haciendo y se pone a negar con la cabeza. Aunque esto del NO lo ha entendido tan bien, que ella también lo utiliza y cuando le das algo que no quiere se pone a sacudir la cabeza enérgicamente y no hay tu tía... No es que no.

Al igual que ocurre con el NO, cada vez imita más los gestos, movimientos y sonidos que le hacemos. y ya sabe decir adiós, dar palmitas, mover la mano con los "Cinco lobitos", enseñar un dedito cuando alguien dice UNO (fruto del adiestramiento por parte de mi madre que se tiró una semana sorprendiéndola con UNOS a todas horas para que fuera ensayando para su primer cumpleaños), sacar la lengua y hasta poner morritos de pez al más puro estilo Mario Vaquerizo.

Hablar le cuesta más y sigue con su idioma, aunque casi me atrevo a decir que por fin ha dicho su primera palabra con sentido y es "guauguau". Cada vez que ve a un perro da un salto en la silla y dice "gogo". 

En cuanto a su carácter, sigue siendo una niña feliz e inquieta, aunque también desconfiada y asustona. Quiere estar explorando cosas nuevas todo el rato y es más exigente en cuando a que quiere que juegues siempre con ella o la lleves a los columpios (qué letra saben ya con diez meses, madredelamor...).

Fruto de su nueva actividad más intensa, parece que sus pautas de sueño se van recolocando, y las siestas ya están bien establecidas, durmiendo sola en su cuna dos horas (benditas dos horas) y las noches, si bien siguen distando mucho de ser perfectas, han mejorado notablemente, ya que se duerme nada más cenar y la mayoría de las noches sólo tenemos un par de despertares, algunas incluso sólo uno... aunque de vez en cuando nos sigue torturando despertándose cada hora.

Para terminar os cuento que este mes nos tocó revisión con el pediatra y la Cachorrina sigue en Percentiles 75 de altura y peso, con 71,5 cm y 9,500 kg. Osea que sigue estando como un torito... y preciosa :)



jueves, 8 de mayo de 2014

Los nueve meses

Hace unos (cuantos) días, la Cachorrina cumplió los nueve meses, así  sin avisar, -que nos pasan los meses como si fueran semanas y envejece una más rápido y tiene la sensación de no enterarse de la infancia de su retoño y así no se puede, hombre ya-.

Los últimos días del mes tuvo algo de fiebre por las noches, sin ningún otro síntoma y que se le fue como vino, pero aproveché para llevarla al pediatra por si acaso y para hacer revisión -que no nos tocaba, todo hay que decirlo-. Así es como supimos que pesa 8 kilos 900 gramos, casi lo mismo que hace un mes, y que mide 70 cm (percentil 50 de altura y 75 de peso).

En este último mes hemos comenzado a notar que la peque se hace mayor en muchos aspectos, tanto por su mayor autonomía al moverse o jugar, como por sus nuevas formas de comunicarse y hacerse entender o por la nueva picardía que empieza a gastar la nena. Y es que la Cachorrina empieza a saber mucha letra y aunque ya sabe lo que significa NO, y en principio obedece, un tiempo después (que pueden ser incluso días), vuelve a intentar aquello que le prohibiste, sólo que de forma sibilina y silenciosa. De hecho, la pobre se delata porque cuando coge algo que normalmente no le dejamos se queda completamente en silencio y notas como te clava la mirada en la distancia, callada, con una cara de culpable que no puede con ella, y sin moverse mucho a ver si no la pillas, angelito...

Su motricidad sigue mejorando a pasos agigantados, y aunque continúa desplazándose sentada, le encanta pasar ratos de pie por lo que creemos que no tardará mucho en dar sus primeros pasitos. También maneja muchísimo mejor sus manitas y ya se apaña para hacer pinza con los dedos y agarrar cualquier cosa por diminuta que sea (prometo que la he visto jugar con un pelo -¡un pelo!- pasándolo de una mano a otra). El problema de ésto es que ahora debemos tener mucho cuidado con que no se lleve a la boca cualquier porquería diminuta que se encuentre en el suelo.

En cuanto a la alimentación, ya ha comenzado a comer también pescado, que alternamos con la carne, y siempre acompañados, tanto uno como otro, de verduras, cereales o legumbres. La fruta se la seguimos dando para merendar y lo cierto es que come tan bien los purés y papillas que dejó de interesarle el pecho, así que la lactancia materna se vio reducida a las tomas de la mañana y de madrugada. También sigue comiendo trozos de algunos alimentos (pan, galleta, patata, tomate, diferentes frutas) y se apaña estupendamente para morder y triturar aunque no le haya salido aún ningún diente.

Por las noches hemos pasado de todo: noches en las que parecía que iba a empezar a dormir más seguido (nos regaló una semana de dormir 5 y 6 horas seguidas, con sólo un par de despertares nocturnos), pero cuando nos habíamos confiado nos castigó con una de sus peores rachas con varios días de despertar cada hora (CADA HORA, repito, CADA HORA), que mejoraron un poco ya que volvimos a las habituales dos horas entre despertares (que ya no nos parecían tan malas).

Por lo demás, sigue siendo una niña feliz, inquieta y observadora que selecciona muy bien a quien le dedica sonrisas y con quien se muestra más desconfiada.

Y como no quiero aburriros, aquí dejo su resumen mensual, no sin antes decir que la última semana estuvimos de visita en Asturias, Patria querida, empapándonos de sidra, fabada de mami, familia, amigos y gaitas, y no tuve ni un segundo para actualizar, ni siquiera el Día de la Madre (que poca vergüenza tengo), y como no quiero dejar de dar las gracias a las mamis del mundo, y en especial a la mía y a la del Cangués, todo lo que han hecho y hacen por nosotros, prometo post aunque sea con una semana de retraso.

¡Hasta el domingo, entonces! :)

viernes, 28 de marzo de 2014

8 meses

El pasado día 25 de marzo, la Cachorrina cumplió 8 meses y lo celebramos yendo al pediatra, aunque no tocara revisión, para conocer al que será el nuevo médico de la peque con esto del traslado. Allí nos confirmaron, lo que mi espalda contracturada ya sabe: que la peque ha engordado otro kilo y ya estamos en los 8,850 kg de peso y en 70 cm de altura.

Con sus nuevas dimensiones de peso semipesado, se nota que la Cachorrina ha ganado mucha fuerza y está ganando muchísima autonomía con sus movimientos. Ya nunca te la encuentras donde la dejaste, aunque aún no gatee. Se arrastra hacia adelante, hacia atrás (como mejor le sale) y en círculos, y aún no sé cómo se desplaza también sentada con el culo, con lo dífícil que es eso... También hace muy bien la croqueta y gira sobre sí misma las veces que sea necesario para alcanzar lo que quiere y está mostrando unas nuevas dotes de gimnasta olímpica rusa, espatarrándose en el suelo haciendo el spagat, que ríete tú de Nadia Comaneci, aunque se queda atascada y tiene que pedir auxilio porque ni ella sabe como llegó a esa postura.

Como más le gusta jugar sigue siendo sentada porque maneja lo que quiere, aunque no duda en tirarse de cara al suelo para poder arrastrarse o croquetear hasta los juguetes que le quedan más lejos. Así que la tenemos todo el día a la pobre en la alfombra en medio del salón rodeada de cojines y todos sus muñecos, para que se mueva a sus anchas.

También hace amagos de incorporarse cuando se pone bocabajo en el suelo y se retuerce intentando levantar el culo a la vez que los brazos para ponerse a cuatro patas, pero todavía no lo ha conseguido, aunque algo nos dice que en las próximas semanas ya se conseguirá gatear (para mayor estrés nuestro).

La motricidad de sus maninas también ha mejorado muchísimo y cada vez es capaz de agarrar bien objetos más pequeños, darles vueltas y pasárselos de una mano a otra, lo que le permite más opciones de juego y más destreza para llevárselo a la boca (¡socorro!).

Está empezando a descubrir la ley de la gravedad y ya comienza a tirar las cosas al suelo y ver como caen, lo que se traduce en muchas sentadillas para mamá (que me vienen bien, no digo yo que no -¡la calle es mi gimnasio!-). Y le encanta rascar texturas nuevas (loca se volvió con las paredes de gotelé del pasillo del pediatra el otro día) y chocar objetos para hacer que suenen. Así que sus juguetes preferidos ahora ya no son los suaves y melosos, sino que prefiere los que emiten luces, música y otros sonidos y tienen diferentes botones y elementos que aporrear para hacer ruido.

En cuanto al habla, ya repite sílabas nuevas, e incluso combina vocales (antes todo era con la A) y ya dice cosas como mama, papa, toto, teta, tata, gaga, gu,... y los combina con pedorretas varias. Debo decir que aunque ya diga esas cosas, todavía creo que no lo dice con intención, osea que dice mamma o pappa, incluso teta, pero que lo dice como dice todo lo demás, por practicar el habla, no porque esté queriendo decir mamá ni papá. 

Sobre la comida, seguimos afianzando la fruta y la verdura y las dos cosas se las come fenomenal y le encantan. La fruta le gusta en papilla, pero también que le dejes comer y chupar trozos y los purés de verdura con pollo, pavo o ternera le chiflan y se come unos platos de adulto que meten miedo. El próximo mes empezaremos con el pescado, aunque según el nuevo pediatra ya podemos darle de comer lo mismo que comamos nosotros, exceptuando el azúcar. Así que me iré animando a darle a probar de nuestra comida también. Combinamos los purés y papillas con lactancia materna.

Las noches sigue sin dormir del tirón más de 3 ó 4 horas, las noches buenas. Las noches malas, se despierta cada hora y media, dos horas. Mucha muete. Aunque debo decir que, aprovechando la mudanza, la hemos pasado a su propia habitación y sigue durmiendo igual de mal, pero no peor, así que supongo que significa que se ha adaptado bien al cambio;). Incluso a mitad de mes nos regaló dos noches buenas, una con turnos de sueño de 4 horas y otra de 6 horas seguidas. Pero nos castigó duramente los días siguientes para que no nos viniéramos arriba. Porca miseria...

Por lo demás, es una niña feliz, muy alegre y sociable, que se ríe mucho, incluso a carcajadas, y que se va con cualquiera que le dedique una sonrisa. También es mimosa, observadora y muy activa y cada día que pasa está más guapa -que no es que lo diga yo porque soy su madre, jaja...-.


Ya estoy deseando ver sus progresos y cambios de este nuevo mes que empezamos. ¡Hasta el próximo post!

sábado, 1 de marzo de 2014

7 mesinos

Casi sin darnos cuenta, la peque ya ha cumplido su séptimo mes de vida. Así, sin avisar. No termino de empezar el post de un mes y ya tengo que ponerme con el siguiente (¡¡¿¿pero qué invento es ésto??!!).

En este último mes la cachorrina ha descubierto que como mejor está es sentada en el suelo rodeada de cojines y muñecos, porque le permite manejarse a su antojo cogiendo todos los juguetes -y lo que no son juguetes- que se le ponen a tiro. Además resulta que le van los retos y es cabezona (tiene a quién salir) y siempre le interesa más coger lo que tiene más lejos, oye. De hecho si le ofreces un juguete en la mano, se hace la interesante y pasa de ti, pero como se lo dejes caer lejos, entonces sí, tiene que ir a por él a toda costa y aún a riesgo de estamparse las encías en la alfombra. Más rica. 

La fuerza que tiene en la espalda ha hecho que ya podamos llevarla a los columpios y descubrir que, a pesar de lo chiqui que es, ya le encantan. Y a nosotros verla :) 


También seguimos poniéndola bocabajo para ver si se lanza a gatear y de momento va retorciéndose hasta dejar el culo en pompa, pero todavía no sabe levantar a la vez el culo y el tronco al mismo tiempo, así que repta o hace la croqueta para desplazarse.

En cuanto a la comida, comenzamos a darle el puré de verduras con pollo unas semanas después de haber introducido la fruta y lo cierto es que le encanta y se zampa unos platos de adulto que meten miedo. Además ya le dejamos comer solita algunas cosas, como trocitos de fruta, galletas o pan, y la verdad es que la tienes entretenidísima un rato y se pone loca de contenta. Por lo demás, seguimos con la leche materna, aunque ya solo por la mañana y por la noche.

El carácter sigue siendo más o menos el mismo, es muy sociable con quien le da la gana y muy observadora, y no suele llorar a no ser que se acabe de despertar y la asusten en su tiempo de reacción (que necesita mucho) o, al contrario, que tenga unas ganas locas de quedarse dormida. Lo que sí empezamos a notar es algo de mamitis y papitis, porque si la dejas sola con otras personas y nos ve aparecer a alguno de los dos, ya sólo quiere que la cojamos nosotros, pero si la saben entretener se olvida rápido, todo hay que decirlo.

El sueño sigue siendo escaso y de poca calidad, se despierta mucho para comer y duerme pocas horas en total, tanto de noche, como en las siestas de gato de 20 minutos que se echa por el día. ¡¡No veo la hora de dormir una noche a pierna suelta!! A ver si hay suerte y eso sucede durante el próximo mes :)

miércoles, 5 de febrero de 2014

Y ya van 6

Ayer tuvimos la revisión de los 6 meses con la cachorrina, -con una semana de retraso por nuevos viajes y mudanzas que nos tienen locos y sin saber ya ni dónde estamos, pero ese es otro tema-, y en ella nos dijeron que la nena sigue fuerte como un toro, que mide 67 cm (percentil 75) y pesa 7,9 kg (percentil 50). Esto quiere decir que sigue siendo alta pero que está estilizando la mujer, que ha bajado un percentil de peso y ha perdido papada. ¡Tipo fino!

Al poco de cumplir 5 meses la pasamos del capazo a la silla y desde el minuto uno la adoró, y de hecho la estrenó durmiendo plácidamente una siesta de 2 horas que nunca había dormido en el capazo, dejando claro su nuevo amor incondicional por la amplitud, vistas y saco acolchado de su nuevo trono rodante. Supongo que, en parte gracias a ir en la silla, y en parte a sus ejercicios gimnásticos en el suelo, ya se aguanta perfectamente sentada y cuando está boca abajo se sostiene sobre las manos y hace amagos de querer levantar el culo (pompis que diría mi abuela, que quería hacer de mí una chica fina), por lo que no veo muy lejano el momento en que pueda ponerse a cuatro patas e intentar gatear. Además, con una mano se basta para sujetarse mientras con la otra investiga qué puede llevarse a la boca.

Con los juguetes es una pasada lo que avanza, porque ya los agarra mucho mejor y los maneja a su antojo y va mostrando ya claramente cuáles son sus preferidos. El mejor descubrimiento de este último mes ha sido un columpio saltador que le encanta y en el que es capaz de estar entretenida sola ratos largos.


También este mes ha empezado a mostar verdadero interés por los dibujos animados y a establecer cuáles le gustan más y cuáles menos. Entre sus preferidos: Pocoyó (éste casi me gusta más a mí que a ella), Peppa Pig, Tickety Tock y Dora la Exploradora. Lo de Dora es locura, no sabemos por qué, pero en cuanto ella hace acto de presencia en pantalla, la cachorrina se ríe y patalea como si fuera su muy mejor amiga en el mundo, cosa que no hace con el resto de personajes. Y mira que Dora y yo estamos teniendo una relación amor-odio que no sé yo...

Con el tema dientes estamos estancados, parece que tiene síntomas desde que nació, de morder, babarse y demás, pero no acaban de dejarse ver, así que seguimos esperando.

La alimentación fundamental durante el último mes volvió a ser la lactancia materna exclusiva, aunque una semana antes de cumplir 6 meses comenzamos a darle a probar frutas de una en una, un día manzana, otro plátano, otro pera, y así hasta que empezamos a mezclarlas y hacerle papillas que le chiflan. ¡Sobre todo si lleva plátano! Aunque la alegría que nos llevamos al ver que le gusta la fruta y se la come que es un primor, duró poco porque ahora lo que hago es frotar manchas de fruta que no se van. NUNCA. CON NADA. Porque la cachorrina no sabe comer sin intentar tirar el plato al suelo, sin hacer pedorretas y escupírnosla a la cara, sin meter las manos en la papilla y restregársela por la ropa, o peor, por la mía, por el pelo, las orejas, las pestañas, las córneas... En fin, un sinvivir muy sucio que hace que una se plantee la higiene, orden y limpieza de la lactancia exclusiva hasta que la nena sepa hacer raíces cuadradas  Y ésto sólo acaba de empezar... ¡ay!

Las noches siguen igual. Hace mucho sueño... y no digo más para no hacer sangre con el asunto. ;)

¡Seguid tan guap@s!

lunes, 13 de enero de 2014

5 mesinos de Cachorrina

Con el lío tremendo de la venida de SSMM los Reyes Magos, el estar fuera de casa, las revueltas familiares, los regalos, las compras, los viajes y el tratar de volver a la normalidad -cosa que algún día conseguiremos- y a casa no he tenido tiempo para escribir el post sobre los 5 meses de la Cachorrina, así que os cuento ahora, aunque ya tiene un par de semanas más!!! (A este paso pondré los post al trimestre... anda que...)

Lo cierto es que los principales cambios del cuarto al quinto mes los hemos notado en sus progresos psicomotrices, ya que la alimentación sigue siendo lactancia materna exclusiva a demanda, y en las noches la peque continúa, pues eso, demandando (me pedí dormir aunque fuera una noche del tirón a los Reyes, pero se ve que no estaban a lo que se celebraba en lo que a mis deseos respecta, pero sin queja, que lo compensaron con creces con monisiteces para mí y juegos a cascoporro para Nerea que ocupan todo el salón, pero eso merece otra entrada...).

En su quinto mes de vida, la peque cogió carrerilla en esto de espabilarse y empezó a tomar la iniciativa para agarrar todo lo que está a su alcance, y lo que no también, y llevárselo a la boca con avidez, como si le fuera la vida en ello. Además, se recrea en chuparse los pies, que han sido su gran descubrimiento y muere por comer algo que no sea teta, como muestra con sus gestos de masticar mirando embobada cuando los demás comen, tratando de enganchar alguna cuchara o tenedor al vuelo y poniendo ojitos a cualquiera que esté en la mesa, a ver si cuela y le deja caer algo... prubitina mía...

En el último mes, además, hace honor a su apodo de cachorrina porque le gusta jugar con cualquier muñeco que le acercas a la boca y atraparlo con fuerza con sus tiernas encías (si llega a tener dientes, no nos quedarían juguetes vivos) como si fuera un perrín que ha atrapado el calcetín de su dueño. También ha descubierto que uno de sus juegos preferidos es el de "cucú... ay!" (yo lo digo así, jaja, pero supongo que hay versiones para todos los gustos, porque el Cangués mismo, por llevar la contraria y no complicarse la vida, lo llama "Dónde está Nerea", y he visto en el blog de Mamá Periodista un post donde habla de este juego y lo llama Cucutrás), y que consiste básicamente en esconderse unos segundos detrás de cualquier cosa y aparecer de nuevo por sorpresa. La peque se muere de la risa y resulta que es un juego fundamental para su desarrollo porque con él, los peques aprenden que las cosas no dejan de existir porque ellos dejen de verlas, y que su mamá y su papá seguirán estando con ellos aunque no puedan verlos en algunos momentos.

También es capaz de estar sentada erguida y no tiene problemas para estar ratos largos jugando bocabajo tratando de alcanzar aquello que le llama la atención, osea, todo. Aunque  lo que más le gusta es su chupete, que ya se pone sola y sin ayuda, así tenga que estar media hora intentando hacerlo (que no se diga que no es constante -y/o cabezona-) o tenga que terminar, resignada, dejándolo del revés o haciéndose la muerta directamente, sobre su alfombra de Pocoyo, ya agotada por el esfuerzo

Por otro lado, con sus nuevas habilidades manuales, -ya agarra mejor y coordina ambos brazos bastante bien-, le ha dado por el reconocimiento facial de sus semejantes, o lo que es lo mismo, intenta rediseñar la cara de sus padres, tratando de arrancarnos la nariz o los labios con sus dedazos o de dejarnos la mejilla hecha un mapa con las uñinas (de depredador). Así que en cuanto la tienes en brazos o te acercas a ella, te echa las manos a la cara y a tocar, arañar, pellizcar o lo que se tercie, pero casi todo muy doloroso. De hecho, vengo comprobando que cuando hace caricias es porque ya no le quedan fuerzas y se está quedando dormida.

Y así, con las novedades y progresos de la nena, que cada día nos tienen más entretenidos a la par que agotados... pasamos un mes más con Nerea. :)

martes, 26 de noviembre de 2013

4 meses de Cachorrina

Ayer, la heredera de mi colección de zapatos (no sé si podré dejarle alguna otra cosa) cumplió sus primeros 4 meses de vida, y la verdad es que no deja de sorprendernos lo rápido que cambia tanto físicamente como en su forma de interactuar con nosotros y con todo lo que le rodea.

Una de los cambios que más se aprecia en los bebés con esta edad es que tienen muchísima más fuerza para mover y controlar su cuerpo. Ya aguantan la cabeza casi perfectamente lo que les permite estar sentados, aunque todavía pueden cansarse pronto por lo que es conveniente no alejarse mucho. A la cachorrina, la cosa de sentarse le encanta y le permitió descubrirse los pies, lo que la tiene loca de contenta y hace que cabecee como un  borracho con somnolencia intentando llegar a ellos. Supongo que de aquí a que intente llevárselos a la boca no pasará mucho tiempo. También ha cogido mucha fuerza, y debajo de esa barriguita tan pochola se ve que ya funciona algún que otro abdominal, porque si la coges de las manitas se incorpora ella sola con una enorme cara de felicidad porque cree que vas a cogerla en brazos. Además, bocabajo aguanta con el tronco y la cabeza levantados y sosteniéndose sobre los bracitos y ahora ha empezado (de petaca) a ponerse bocarriba ella sóla cuando ladea la cabeza y el peso de ésta la hace rodar sobre sí misma.

Otra de las cosas que se notan un montón a esta edad es que ya ven muchísimo mejor y más lejos, porque apreciamos que la peque reconoce a las personas que le son familiares desde el otro extremo de la habitación, y también que los colores ya le llaman la atención poderosamente. Además se distrae muy fácilmente con los muñecos de colores y sonidos. Los que más le gustan son los que son más blanditos y maleables, como su libro-peluche, porque puede agarrarlos mejor. Que esa es otra. Ya quiere coger tooooodo lo que se le pone a tiro e intenta llevárselo a la boca, por lo que hay que tener cuidado de no dejar nada pequeño que pueda tragar a su alcance. De entre todas las cosas su juguete preferido para manejar y chupar siguen siendo las manos de sus papis. Las mira y remira con deseo, como miro yo una onza de chocolate, y babea como cuando nos observa comer. (Hay que ver qué ganas tiene la tía de hincarle las encías a algo que no sea leche).

En cuanto a la comunicación, la cachorrina balbucea, hace gorgoritos, pedorretas y da grititos (incluso, a veces, alaridos de loca) a los que es importante corresponder, hablándole o imitándola para animarla a seguir comunicándose. Cuando no intenta imitarte ella a ti, que hasta bizca se pone la pobre del esfuerzo. Sigue siendo muy sonriente y felizona, y empieza a practicar con simulacros de carcajadas, sobre todo con el Cangués y conmigo y las personas que le son más familiares.

En nuestra obligada visita al pediatra, resulta que la peque sigue estando como un torito de percentil 75 de peso y 90 de altura (mi pequeña maizona), así que de meterle cereales nada de nada, --ya me extrañaba a mí, que había leído que era mejor la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses, pero bueno...--. Cuando se incluyen los cereales a los 4 meses, según la pediatra de la peque, es cuando van bajos de peso, y la nena va más que sobrada, así que nos quedamos con la lactancia.

Las noches han mejorado un poco porque ahora se queda dormida a su hora con mucha facilidad, pero no aguanta más de 3 ó 4 horas sin comer, así que sigue sin dormir la noche del tirón. Pero como no se desvela (ella no, yo sí, jaja, vida perra ésta...) pues nada más terminar de mamar la dejo en su cunita dormidíiiiisima, hasta que el hambre apriete de nuevo.

Y en estas, sin darnos cuenta, hemos dejado atrás otro mes... a ver quién le dio al forward...


martes, 29 de octubre de 2013

3 mesinos

El viernes la cachorrina cumplió sus primeros tres meses de vida, y nosotros tres meses de orgullosos y agotados padres. En este tiempo algunas cosas han cambiado mucho y otras no tanto: la lactancia se ha establecido y la disfrutamos mucho las dos, y por las noches seguimos despertándonos cada 2 ó 3 horas, -con suerte 4, muy de vez en cuando-, por lo que yo creo que eso de que hay niños que duermen 8 horas del tirón desde el principio con lactancia materna es una falacia muy grande para que las primerizas nos las prometamos muy felices (como que los recién nacidos sólo comen y duermen, pero ese es otro tema).

En lo que sí hemos notado cambios es en su forma de interactuar con nosotros y con su entorno. Por fin empieza a descubrirse las manos y a veces se pone hasta bizca de tanto mirárselas, como si estuviera descubriendo el fuego o algo así, e intenta agarrar todo lo que pones a su alcance. También ha empezado a prestar atención a los muñecos que le acercas (antes no se dignaba ni a mirarlos) y ya disfruta ratos largos en sus dos gimnasios infantiles. Además ahora está dando rienda suelta a su verborrea porque le encanta escuchar sus propios gorgoritos y hemos descubierto que nos salió gritona la nena que se pasa el día dando chillidos (y menudos monólogos se monta la tía, sobre todo a las 6 de la mañana) y que es capaz de imitar algunos sonidos si se los repites varias veces. El Cangés le canta las vocales y ella las va haciendo poco a poco después de varios intentos intentando colocar la boquita igual que su padre. Pero como ella es comodona, como su madre, se contenta con la A, que es la que mejor le sale, y como no es tonta, pues se dedica a darle a la A una y otra, y otra, y otra, y otra vez. La pobre hasta se viene arriba si ve que la miras y te ríes y cada vez la repite más alto, y si no la miras, pues entonces te grita la O, que creemos es un toque de atención clarísimo.

En cuanto a sus medidas, el ratonuco peso pluma ha dado paso en estos meses a un bebetón muuuuy grande -un torito, en palabras de la pediatra-, que pesa 6,300 kg y mide 61 cm, y que tiene la fuerza de un Ñu porque ya se aguanta boca abajo sobre las manos levantando completamente el tronco y al parecer eso es la pera limonera con 3 meses. Tanto es así que la pediatra y la enfermera ya me anunciaron que le adelantarán la introducción de cereales a una semana antes de los 4 meses porque con su edad  y su tamaño la leche no la sacia suficiente por la noche y por eso se despierta cada dos horas (y porque me vieron las ojeras a mí, debe ser también).

Pero, en este último mes,  lo mejor de todo son sus sonrisas, ayyy, esas sonrisas que nos regala a todas horas y con cualquier tontería que le digas porque es una facilona y una felizona y todo le vale. Pero esas sonrisas bien merecen un Semenamoraelalma...

Hasta el próximo post!!

P.D. Cien mil (millones) de gracias por esas 100.000 visitas en estos 9 meses de vida de Con dos patucos. Si es que mira que sois guap@s tod@s!!

viernes, 27 de septiembre de 2013

¡¡2 meses!!

El miércoles la cachorrina cumplió sus primeros dos meses de vida (fuera del vientre de su madre) y se me hace rarísimo porque no me había dado cuenta de que había pasado tanto tiempo ya desde que le vi la carina por primera vez.

En estos dos meses muchas cosas han cambiado, porque la peque crece y evoluciona a un ritmo que no hay quien lo siga y porque nosotros -el cangués y una servidora- vamos aprendiendo con la técnica ancestral del ensayo-error (errando mucho, antes de acertar, claro).

La lactancia materna, que fue muy dura las primeras semanas, se ha convertido en algo placentero que me encanta compartir con mi cachorrina. Del caos de los primeros días con tomas larguíiiiiiisimas cada hora y media o dos horas -incluso cada hora, sin exagerar-, hemos ido separando las tomas. Digo "hemos" para que parezca que hubo consenso y que el Cangués y yo pintamos algo, pero vamos, que es todo cosa de Nerea, que es la que manda y ella sola va pidiendo su ración de leche cada más tiempo.

Las noches han pasado de estarr más horas despiertos que dormidos durante su eterna crisis de crecimiento, a lograr dormir 6, incluso 7, horas seguidas esta última semana así que estamos que no nos lo creemos y parece que mis ojeras de malo de Disney ya casi se pueden disimular con un poco de corrector.

La peque, además, ha pasado del famoso (y falsísimo) comer y dormir, a estar despierta la mayor parte del día, observando todo lo que hay a su alrededor y sonriendo a diestro y siniestro a todo aquel que le echa un piropo o le hace una monería (si es que es una mimosa -y una facilona, la verdad-).

Lo que nos parece increíble es lo que cambia en tan poco tiempo y nos morimos de la pena pensando que ya ha dejado de ser y parecer un recién nacido para ser un bebetón regordete que lo mira todo con ansia y se muere de la risa con cualquier cosa. Aaayssss, ¡qué penita ir quemando etapas tan rápido!

¡¡Hasta el próximo post!!